GUÍA PRÁCTICA · JJ RENOVA
Split o conductos: qué aire acondicionado elegir
La elección no depende solo de la estética. Número de estancias, uso simultáneo, espacio para equipos, falsos techos, recorridos y posibilidad de mantenimiento deben estudiarse junto con la reforma.

Estancias, horarios y forma de uso
Un split puede resolver una zona concreta; los conductos distribuyen aire a varias estancias desde una unidad interior. Para comparar hay que saber qué habitaciones se climatizan, si se usan a la vez, qué orientación tienen y cómo se cerrarán puertas y zonas.
Espacio para equipos y falsos techos
Los conductos necesitan recorrido, altura y acceso a la unidad y sus componentes. Vigas, pasos, armarios y techos condicionan la distribución de rejillas. Los splits requieren pared útil y un recorrido viable entre unidades interior y exterior.
Unidad exterior, comunidad y evacuación
La ubicación exterior debe ser accesible, compatible con el edificio y con las reglas aplicables. También se prevén tuberías, alimentación y evacuación de condensados con pendiente y destino adecuados. Estos puntos se resuelven antes de cerrar techos o paredes.
Electricidad, control y coordinación
Potencia, protecciones, líneas, termostatos y zonificación se definen con el sistema. La instalación debe coordinarse con electricidad, pladur, pintura y mobiliario. Cuando corresponda, los trabajos reglamentados deben realizarlos profesionales habilitados.
Ruido, mantenimiento y puesta en marcha
Ubicación, retornos, velocidad del aire y vibraciones influyen en el confort. Filtros, registros y equipos deben poder mantenerse. Antes de entregar se comprueban evacuación, funcionamiento, mandos y acceso a los elementos que requieren revisión.
Respuestas rápidas.
¿Los conductos obligan a bajar todo el techo?
No siempre, pero necesitan espacio continuo o soluciones localizadas para unidad y recorridos. La geometría real de la vivienda determina cuánto falso techo hace falta.
¿Qué sistema consume menos?
No puede decidirse solo por ser split o conductos. Dimensionado, eficiencia del equipo, aislamiento, uso, zonificación y mantenimiento influyen en el consumo real.
